
Playa, montaña, inversión… Existen numerosas razones para comprar una segunda vivienda, pero todas tienen un denominador común: para hacerlo, lo normal es que necesitemos solicitar una hipoteca.
¿Acaso las segundas hipotecas no son como las primeras? Sí, pero no. Las dos son préstamos hipotecarios, aunque con pequeñas diferencias que es importante conocer. Lo que distingue una hipoteca para segunda vivienda son detalles como el importe máximo de la hipoteca, el plazo del préstamo o las comisiones.
De hecho, la mayoría de las entidades financieras no cuenta con hipotecas para segunda vivienda específicas. Así, tendremos que negociar sobre la base de una hipoteca al uso, solo que con ciertas restricciones.
Ahorros iniciales e importe máximo de la hipoteca, productos vinculados, tiempo para devolver el dinero y comisiones son las claves que debemos tener en cuenta al pedir una hipoteca para segunda vivienda.
Así funciona la mayoría y así te lo ponemos más fácil en Hipotecas.com.
Capital del préstamo: ¿Se puede financiar el 100%?
Habitualmente, la financiación para segunda vivienda no supera el 70% del valor de la casa. En otras palabras, si no hemos ahorrado el 30% del precio de compra más los gastos de constitución, tendremos que olvidarnos del sueño de la casa de la playa o del pueblo.
Productos adicionales: aquí no los verás
También es habitual que nos exijan contratar productos adicionales para concedernos la hipoteca o, mejor dicho, para hacernos una oferta más atractiva. Además del clásico seguro de vida y seguro de hogar, aquí es donde se suman planes de pensiones y otros productos de inversión.
Plazo de amortización: ¿menos tiempo para devolver la hipoteca?
Otra de las características de las hipotecas para segunda vivienda es que el plazo de amortización es menor. Esto quiere decir que tendremos que devolver el dinero en menos tiempo.